El Geni d'Or, 9 de julio del 2016.
Por lo que yo se, que es bien poco, ha sido organizado en muy
poco tiempo y con no mucho presupuesto. Ha hecho presencia con buen pie en el
Teatro Casino La Aliança de Poble Nou. Esperemos que sea el primero de muchos
años.
Asistí a la primera de las dos sesiones. Para ser un día caluroso a las
18h. había bastante gente, aunque no estaba lleno el teatro.
El Geni d'Or está pensando como una
competición entre artistas o al menos uno de ellos será premiado con este
trofeo. El 1º, 2º y 3º tendrán a su vez un premio económico, el 4º una noche de
hotel en el Hesperia Tower de Barcelona y uno de los concursantes será escogido
para participar en el prestigioso festival de magia de Vitoria, Magialdia.
Sino hubiera sido un concurso, diríamos
que habría ganado el presentador Isaac
Jurado, el presentador siempre tiene más tiempo para lucirse.
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| Isaac Jurado |
Por ello
también también es más peligroso y más difícil llevarlo a buen puerto y no hacer el ridícula
espantoso como hizo el presentador de la Gala Internacional, el Italiano Vittorio
Marino en el CNM de Granada 2016.
Isaac se encuentra en plena forma; destacaría el juego del viaje del anillo
de la espectadora de la caja al interior de un ovillo de lana, donde vuelve a
aparecer la caja con el anillo. Fue muy gratificante ver la cara de pasmo de la
espectadora. Isaac trata con respeto al espectador, no se mofa de él y hace
todas las bromas que hagan falta sin menoscabar el efecto mágico.
En cuanto a los concursantes tuvimos por orden de aparición:
1. Tuttilifamili (España)
2. Rafael Scholten (Holanda)
3. Zuk & Silhouette
(Francia)
4. Red Star (Corea del Sur)
5. Vadim Savenkov (Rusia)
6. Shezan magic (Italia)
El
ganador fue Shezan Magic. Aunque no
era mi favorito. No creo que el objetivo de participar en el Geni d’Or sea ganarlo, sino promocionar
la magia y promocionar a los artistas que vienen. Y teniendo esa premisa, hay
que felicitar a toda la organización por promover este festival.
Dirección
técnica: Joan Carles Gil.
Dirección:
May Closa y Xavier Tapias.
Pero
no puedo quedarme aquí, no lo puedo remediar, y no sólo por el Geni d’Or, sino
por tantos otros festivales, de este tipo, con un premio de por medio. Es
absurdo realizar un concurso de arte, y mas concretamente de disciplinas
mágicas diferentes. En un congreso nacional, Rafael Scholten o Red Star habrían
estado concursando en Manipulación y
el resto en Magia General. Pero
también esto resulta anecdótico, aunque pueda resultar un poco pesado, no creo que la misión del arte sea
competir entre ella, ya tiene suficiente con intentar transmitir su
mensaje al espectador.
Si
olvidamos mi axioma anterior, podemos entrar en el juego de valorar y comparar
los diferentes números. Discutir su calidad bajo unos parámetros bien definidos
y evidentemente comparar y buscar el de supuesta mayor calidad. El problema es
que no sabemos bajo que parámetros el jurado calificó a los concursantes.
Jurado:
1. Domenico Dante (Italia).
2. Hausson. (España).
3. Andrea Baioni. (Italia).
4. José Ángel Suárez
(España).
5. Joung-Hee Kim (Corea del
Sur).
6. Silvia Sanfeliu (España).
Aquí
os dejo un enlace del gran Amilkar, gran mago que ha sido en varias ocasiones jurado de
Congresos Nacionales, reflexionando sobre los concursos.
Tenemos
tantos factores, externo como internos... Las instalaciones del teatro, la
comodidad, temperatura, los técnicos de luces y sonidos... No se puede olvidar
uno del perfil del jurado, el orden de participación del concursante y por
supuesto la ejecución de su número.
Sin
querer compararles entre ellos, si me gustaría hacer una pequeña valoración de
los números. Y mi punto principal de partida es:
¿Lo visto ha resultado mágico, ha
resultado imposible, ha conseguido esa atmósfera mágica? Una vez tengamos más o menos resuelta esta pregunta
podemos entrar en otros aspectos, como el mensaje que se pretende transmitir,
si es que se quiere decir algo y muchos otros aspectos que serían un no acabar.
Realmente cada vez mido más mis palabras a la hora de intentar valorar lo
visto. Resultaría una falta de respeto hablar con ligereza de los números
vistos, teniendo en cuenta toda la ilusión y horas dedicadas por ellos.
En
la magia hay algo que nos diferencia de otras artes, nuestro talón de Aquiles,
que rápidamente nos delata, la trampa. Si se ve la trampa, o se sospecha el
secreto, allí ya no hay magia, se convertirá en una historia, si la tiene,
historia mala por regla general y se acabó. Por lo tanto el primer punto de
partida sería, ¿lo visto ha resultado mágico, ha resultado imposible? ¿Lo experimentado
además de imposible a conseguido transmitir algo más? Por que hacer aparecer un
baso, o un paraguas, o una desaparición de un pañuelo, o el cambio de ropa de
una persona, la inclinación imposible de un hombre, hay tantos efectos posibles,
que por si solos sólo dicen, imposible, pero en conjunto están vacíos.
Tuvimos
números como Tuttilifamili, una breve “obra de
teatro” con efectos mágicos, o por lo contrario, actuaciones de los
Manipuladores Rafael Scholten o el
joven Koreano Red Star , llenos de
efectos mágicos, sin ninguna historia, pero aún así con poco impacto mágico. En
estas circunstancias, da lástimas ver como tanta práctica manual no conducen al
impacto deseado, hay algo que falla.
Los
franceses Zuk &
Silhouette, con varios premios en el 2011, y la historia más hilvanada de
todas, no tuvo la respuesta deseada quedando fuera de los premios.
En
penúltimo lugar el Ruso Vadim Savenkov, escogió al ilustre y desconocido
personaje de René Magritte, El hijo del
Hombre,
![]() |
| El hijo del hombre - René Magritte |
y comenzó a realizar efecto tras efecto, bien ejecutados,
surrealistas (como la magia misma), cómicos, a buen ritmo, todos ellos
amparados en el personaje del surrealismo(=magia) pictórico.
El
ganador del premio Shezan magic, se dedicó a sacar farolillos iluminados, en
una atmosfera Hindú, misteriosa... A pesar de mi frívola indicación hay que
reconocer que el número estaba bien ejecutado, aunque la historia fuera banal.
Me imagino su número: entrando por casualidad en las oscuridades de una cueva mágica,
empieza a sacar faroles para poder ver el interior y hace algún que otro efecto
mágico que le llevaron a ganar el Geni d’Or.
Si
habéis llegado hasta aquí, es que realmente sois buenos compañeros. En definitiva,
olviden lo dicho, no me hagan caso, no me tengan en cuenta, mañana seguramente
cambiaré de opinión. Lo único que se, es que la magia de escena no consigue
transmitirme aquello que realmente hace de la magia algo diferente, la ruptura
de la cuarta pared. Ese elemento diferenciador, la participación del espectador
en el número. Siempre hay excepciones, pero no todos los días se puede ver a Hector Mancha.
No
quiero acabar sin dejar de dar las gracias a los organizadores del Geni d’Or,
por todo el trabajo. Gracias por lo que hacéis por la magia y porque esta
llegue al mayor número de personas. Hasta el año que viene.

















