26 de octubre de 2016

Aria Kadabra - Magia y Opera - Liceu


Este domingo 23 tuve la suerte por segundo año consecutivo de poder disfrutar de Aria Kadabra en el Liceo de Barcelona.
La segunda gran obra de teatro a la que luego asistí ese mismo domingo fue la reunión del PSOE, pero eso ya no es arte y lo dejaremos para otra ocasión.




DIRECCIÓ MÀGICA
Brando 
DIRECCIÓ ARTÍSTICA
Silvana 
IDEA I CREACIÓ
Opera Ilusión 
DRAMATÚRGIA I ESCENA
Anna Llopart
INTÈRPRETS DELS PERSONATGES
Brando y Silvana,
Kris,
Mag Ramó y
 Roberto Vara.
NOVA PRODUCCIÓ
Gran Teatre del Liceu


La magia regresa al Liceu con un espectáculo fascinante de ilusionismo en que Figaro será encantado por las brujas de Macbeth y deberá recorrer la temporada de ópera 2016/17 del Liceu, con obras como Elektra, Rigoletto, Don Giovani... Escenas e ilusiones llenas de color, sorprendentes y con unos cuantos enigmas que será necesario resolver con las palabras mágicas del Liceu: Aria Kadabra. Música, magia y teatro, con los cuales seguro que todo el mundo quedará boquiabierto.”

Todo un teatro del Liceu lleno de público familiar, mayoritariamente padres con niños, algunos como suele ocurrir demasiados pequeños para estar dentro de cualquier sitio donde haya que prestar atención. Es toda una suerte y acierto el querer aproximar al Liceu, el mundo de la opera, a través de la magia.
La magia siempre se la asocia a la infancia y en muchas ocasiones sólo parece tener cabida en el mundo infantil. Teniendo en cuenta que el adulto con la edad se vuelve más necio, denuesta sin tapujos todo lo infantil y lo infravalora. Por lo tanto el mago intenta elevar su arte y llevarlo a las más altas esferas intentado ser reconocido por el supuesto adulto. No tiene nada de malo su intento, sólo copia el camino ya recorrido de otros compañeros artistas.
En nuestro territorio la magia avanza a pasos agigantados, llenos de calidad y el nivel mágico es de los mejores que se pueden encontrar.

 “El niño, aun inferior no requiere un arte tan elaborado como el adulto, pues no está capacitado para entenderlo ni apreciarlo. Afortunadamente encontramos titiriteros que se muestran gentiles a trabajar con estos pequeños hombrecitos, en parte porque no pueden llegar a mucho mas”.

Espero que la gente no se alarme por estas últimas líneas que bien podrían haber nacido unas décadas atrás. Una vez dicho esto, hay que dejar bien claro que el nivel del arte no se mide por aquel a quien va dirigido. No hay artes mayores o menores, mientras sea considerado arte. Habrá expresiones artísticas que consiguen su objetivo en mayor o menor medida y siempre habrá que analizarlas independientemente.

Intentemos olvidar este estúpido patriarcado y comentar este espectáculo por aspectos artísticos.


Un aspecto que si tenemos que tener en cuenta es que un espectáculo que va dirigido mayoritariamente al niño debe estar enfocado de forma diferente que si está enfocado a un público “adulto”. La neurociencia y Jordi Camí ya nos lo dicen, que la magia infantil debe ser diferente, pues el cerebro del niño aún no está “configurado” como el del adulto y por lo tanto juegos que “engañan” al adulto, nunca lo harán al infante. Por ejemplo el efecto de predecir el futuro, prácticamente deje indiferente al niño y sin embargo al adulto lo noquea.

Partiendo de esta premisa, tenemos que decir que el trabajo de los compañeros de Aria Kadabra es bueno. 60 minutos justos que mantienen a todos en sus asientos.
Brando y Silvana, estoy convencido que disfrutan enormemente de este formato. Artistas que como explico en este POST, son partidarios de realizar una magia teatralizada.

El muy interesante libro Our Magic, nos comenta:
si se combina la magia y la obra dramática en un espectáculo, el procedimiento escénico debería regirse por los requerimientos dramáticos, más que por los principios normales del arte en la magia. […] Resulta evidente que ninguna secuencia posible de actos mágicos puede por sí sola formar el hilo conductor del interés humano que se necesita en una trama teatral. Al mismo tiempo, por supuesto, una secuencia de efectos de este tipo sí podría proporcionar los medios para desarrollar una trama. Esto es algo muy diferente a proporcionar el argumento mismo. Por otra parte, un argumento teatral indudablemente puede constituir el hilo del que dependen los elementos mágicos, y que los conecta para formar un todo coherente y armonioso. Las condiciones en las que se basa la existencia misma del efecto dramático requieren un hilo de conexión de este tipo. Si falta, no existe un apoyo central sobre el que pueda pivotar el tema. Dado que los principios del procedimiento mágico no proporcionan las condiciones necesarias para el efecto dramático, tendremos que recurrir a los principios del teatro para los principios básicos de actuación. Resumiendo, eso significa que, cuando en una combinación de la magia y el teatro los requisitos de ambas artes estén en oposición, la magia debe ocupar un segundo lugar. […] Si no podemos sacrificar en parte el efecto mágico para conseguir el beneficio de la construcción dramática, deberíamos prescindir totalmente del aspecto teatral. […] La obra dramática proporciona el tema de interés general. La magia proporciona los episodios concretos, por medio de los cuales se desarrolla el tema dramático con el efecto adecuado. Mientras cada arte se limita a cumplir con su propio propósito y objetivo, no puede haber conflicto lógico entre ellas”. (pág.90)

Aunque este libro y los señores Maskelyne y Devant resulten demasiado categóricos, no tienen falta de razón en cierta medida.

La trama de la historia se define rápidamente: El señor Fígaro se queda encerrado en el Gran Teatro del Liceu y para poder salir deberá superar una serie de capítulos insospechados, donde se cuelan los efectos mágicos, apariciones, desapariciones, viajes de personajes, rotos y recompuestos, y un largo etcétera de efectos visuales que mantienen la atención de todo el mundo; junto con la colaboración de la música en directo de una violinista y un tenor.


En Our Magic, indican que la obra dramática tendrá que proporcionar el tema de interés general. En este caso la obra dramática es un pequeña excusa para nombrar varias operas y no fagocita a la magia, aunque si encuentro que en determinadas ocasiones los efectos mágicos están tan inmersos en el pequeño drama, que pasan más desapercibido perdiendo parte de su potencial, que si por el contrario estos fueran presentados por si solos como se hace una presentación mágica común.
Es un pequeño pero, inevitable según Maskelyne y Devant si se quiere hacer una perfecta fusión de teatro y magia.
Aria Kadabra, tiene una magnifica puesta en escena, vestuario e interpretación.
Me gustaría destacar los primeros minutos de la obra, con una gran teatralidad, que engancha al espectador y te adentran en un mundo de fantasía.
Aunque todo el elenco de artistas está excelente, quiero destacar a Roberto Vara, que realiza el personaje del Liceo, así como a Silvana. Igualmente hay que destacar a Brando y Silvana por su dirección mágica y artística.


Igual que en el espectáculo, dejo para el final, el gran efecto mágico donde levita un gran piano incluida su pianista y este piano gira 360º en el aire. Una gran ilusión que solamente he visto realizar en Aria Kadabra.

Finalmente felicitar a todo el equipo de Aria Kadabra, por lo que está consiguiendo.
Por un lado dignifican el arte infantil con la magia y de carambola consiguen que el adulto necio repare en él y lo vea con otros ojos al presenciarlo en un gran templo laico, como es el Liceu.
Sabemos que este proyecto continuará el próximo año y allí estaremos para disfrutarlo.













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