14 de febrero de 2016

Efecto Mágico junto a una poesía Dadaísta

Antes de la llegada de Dadá, dadá ya estaba presente”.

Era la MAGIA, la que ya estaba presente, aunque la mayoría lo desconocía.

Hace pocos días, el día 2, o quizás el 5 de febrero de 1916, en Zúrich, Suiza, se creó el movimiento Dadá, o mejor dicho creo el Cabaret Voltaire, donde una serie de artistas como Hugo Ball, Emmy Hennings, el dramaturgo Frank Wedeking, Tristán Tzara, Hans Richter, Marcel Janco y Hans Arp desarrollaron su creatividad. En estas fechas alcanzamos los 100 años de este magnifico surgir. Eran pintores, poetas, escultores, tipógrafos y fotógrafos, ¿quizás algún mago, sin saber que lo eran?
Artistas exiliados debido a la terrible I Guerra Mundial, en contra de la violencia.
El dadaísmo era principalmente expresión de la actitud con la que la juventud

internacional reaccionó ante la insensatez política y social de la época” [1].
El objetivo común según Hans Arp era: “El dadaísmo pretendía destruir el engaño de la razón y descubrir un orden irracional”.

 “Las veladas del Cabaré Voltaire constituían verdaderos happenings avant la lettre; mientras unos recitaban poemas acompañados, en ocasiones, de músicas extrañas interpretadas con tambores; otros confeccionaban vestidos y danzaban con ritmos endiablados. Hugo Ball inventó poemas abstractos, fonéticos; como Karawane, que recitó en una sala abarrotada, subido a una tarima y ataviado ridículamente con un atuendo “cubista”:
Gadji beri bimba
Glandridi lauli lonni cadori
Gadjama bim beri glassala
Glandridi glassala tuffm I zimbrabim
Glassa galassasa tuffin I zimbrabim…” [2]


Hubo Ball comentaba: “Con aquellos poemas fónicos pretendíamos renunciar a una lengua devastada e impracticable por culpa del periodismo”. Los dadaístas se habían propuesto precisamente lo contrario: devolver a las palabras su pureza e inocencia original.

No me quiero alargar mucho más, pues la razón de este escrito no es hacer un resumen sobre este movimiento, no soy el más preparado para realizarlo, aunque si recomiendo el estudio de este movimiento que derivó e influyó en tanta gente.

Me quería centrar en el libro Siete Manifiestos Dadaístas de Tristán Tzara. En el manifiesto:

Dadá manifiesto sobre el amor débil y el amor amargo», VIII (1924).

PARA HACER UN POEMA DADAÍSTA.

Coja un periódico
Coja unas tijeras
Escoja en el periódico un artículo de la longitud que cuenta darle a su poema
Recorte el artículo
Recorte en seguida con cuidado cada una de las palabras que forman el artículo y métalas en una bolsa
Agítela suavemente
Ahora saque cada recorte uno tras otro
Copie concienzudamente
en el orden en que hayan salido de la bolsa
El poema se parecerá a usted
Y es usted un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante, aunque incomprendido del vulgo.

En este punto retomo las instrucciones PARA HACER UN POEMA DADAÍSTA, para proponer un efecto de magia:
Sólo tenemos que seguir las instrucciones, comentando previamente que un ejercicio de ESCRITURA AUTOMÁTICA, has escrito un breve poema, y que lo guardas como predicción de lo que sucederá a continuación.








[1] Dietmar Elger. Dadaísmo. Taschen
[2] Emmanuelle de L’Ecotais. El espíritu de Dada. HK.

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